Una investigación publicada en Nature advierte que el glutatión, considerado el “antioxidante maestro”, podría ser aprovechado por las células tumorales como fuente de nutrientes. El hallazgo abre nuevas estrategias terapéuticas y genera una importante alerta sobre su suplementación.

El Instituto del Cáncer Wilmot de la Universidad de Rochester (EE.UU.) ha descubierto que el glutatión, un suplemento antioxidante ampliamente promocionado por sus supuestos beneficios para la salud, puede actuar como combustible para las células cancerosas.
Este compuesto, integrado por glutamato, cisteína y glicina, es degradado por las células tumorales mediante enzimas como las gamma-glutamiltransferasas. De esta forma, los tumores obtienen principalmente cisteína, un aminoácido esencial que les permite crecer y sobrevivir incluso en entornos con escasos nutrientes.
El estudio, liderado por el Dr. Isaac Harris junto a los investigadores Fabio Hecht, Marco Zocchi, Tom Driver y Joshua Munger, fue publicado en la revista Nature el 18 de marzo de 2026. Combina análisis de muestras humanas y modelos experimentales de cáncer de mama, demostrando la flexibilidad metabólica de las células malignas.
El metabolismo tumoral del glutatión: una vulnerabilidad inesperada
Las células cancerosas muestran una notable capacidad para aprovechar el glutatión extracelular como reserva de aminoácidos. Esto les permite:
- Sobrevivir en condiciones de estrés nutricional.
- Mantener su crecimiento cuando otras vías metabólicas están bloqueadas por tratamientos.
- Reforzar su resistencia a terapias convencionales.
Los experimentos revelaron que interrumpir el catabolismo del glutatión ralentiza significativamente la expansión tumoral, mientras que las células sanas dependen mucho menos de esta ruta.
Altas dosis de suplementos: un riesgo potencial

“Las personas deben ser cautelosas al tomar suplementos en general, particularmente el glutatión. Tomar una pastilla que no está regulada puede presentar riesgos”, advirtió el Dr. Isaac Harris.
El estudio distingue claramente entre:
- La ingesta natural de antioxidantes a través de frutas y verduras, que es segura y recomendada.
- El consumo de suplementos concentrados en dosis altas, que podría favorecer la nutrición de tumores sólidos y reducir la efectividad de tratamientos oncológicos.
Especialmente los pacientes con cáncer deben consultar siempre a su médico antes de usar cualquier suplemento antioxidante.
Nuevas vías terapéuticas: bloquear el “combustible” del cáncer
Este descubrimiento identifica una vulnerabilidad clave en el metabolismo tumoral. El equipo de Rochester ya trabaja en el desarrollo de inhibidores selectivos del glutatión que bloqueen su absorción o degradación por parte de las células cancerosas.
Estos compuestos, optimizados por los químicos Tom Driver y Joshua Munger, podrían combinarse con tratamientos existentes para:
- Superar resistencias tumorales.
- Atacar selectivamente el cáncer sin dañar tejidos sanos.
- Mejorar la eficacia de terapias contra tumores agresivos.
Los investigadores indican que este mecanismo podría aplicarse a otros tumores sólidos más allá del cáncer de mama, abriendo la puerta a estrategias terapéuticas universales.
Recomendaciones clave para la población
- Evitar el uso indiscriminado de suplementos de glutatión y otros antioxidantes en dosis elevadas.
- Priorizar una alimentación rica en frutas y verduras naturales.
- Consultar siempre con un profesional de la salud, especialmente si se tiene diagnóstico de cáncer o se está en tratamiento.
Este hallazgo representa un giro importante en la oncología metabólica y refuerza la necesidad de mayor regulación y educación sobre el consumo de suplementos. Los próximos pasos de la investigación se centrarán en desarrollar y probar clínicamente estos nuevos inhibidores, con el objetivo de debilitar las fuentes de nutrición “ocultas” de los tumores y frenar su progresión.
Fuente principal: Estudio publicado en Nature (Wilmot Cancer Institute, Universidad de Rochester, marzo 2026).
