Un hecho violento destapó una realidad que acecha al Estado de México: el caso de doña Carlota ’N’, quien acabó con la vida de dos hombres que, según ella, irrumpieron en su casa en Chalco, puso al descubierto el actuar de bandas que se apoderan de terrenos y viviendas sin que nadie parezca detenerlas.

Estas mafias operan con una audacia que desafía al gobierno mexiquense, dejando a las autoridades en una lucha constante contra un problema que se multiplica en la sombra.
El alcance de estas redes criminales es amplio. En Nezahualcóyotl, por ejemplo, las cifras del primer trimestre de 2025 muestran que 64 personas fueron arrestadas por invadir predios, logrando frenar el despojo de casi 20 hogares. Pero este es solo un reflejo de una maquinaria delictiva que no descansa y que tiene al borde del colapso la seguridad de miles de familias.
¿Cómo funcionan estas mafias de invasión?
El comisario de Seguridad Pública, Vicente Ramírez, recién nombrado, reveló el modus operandi de estos grupos. “Todo empieza con intimidación”, afirmó, detallando cómo los delincuentes primero analizan minuciosamente las propiedades.
Luego, en manadas de 10 a 15 personas, irrumpen en los hogares, expulsando a sus habitantes legítimos, quienes, desprevenidos y sin saber cómo reaccionar, quedan a merced de la violencia. Es un asalto calculado que convierte la paz de un hogar en un campo de batalla.
El botín de estas bandas no es pequeño. “Hacen fortunas vendiendo la misma propiedad varias veces”, usando documentos falsificados que engañan a compradores desprevenidos. Cuando estos intentan reclamar su derecho, descubren que los contratos no tienen valor legal, dejándolos con las manos vacías y una pérdida que no recuperarán.
Ecatepec: la Fiscalía contraataca
En otro frente, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México ha dado pasos firmes. Según reportó El Universal, entre enero y marzo de 2025, en Ecatepec se recuperaron 30 predios que habían caído en manos de estas mafias. No solo se trata de casas particulares: gaseras y hasta terrenos gubernamentales han sido blanco de las invasiones.
Los criminales los comercializan con contratos de compraventa que parecen legítimos, pero que se derrumban al intentar probar la propiedad, revelando el fraude cuando ya es demasiado tarde para las víctimas.
