EE.UU. y Rusia excluyen a México de charlas sobre migrantes: ¿Nuevo muro en camino?

El mundo de la política internacional acaba de dar un giro que tiene a México con el corazón en la garganta. Estados Unidos y Rusia, dos gigantes que rara vez se sientan a charlar sin sacar chispas, están negociando en secreto sobre el tema de los migrantes, y adivina quién no fue invitado: México.

Sí, el país que comparte una frontera de 3,145 kilómetros con EE.UU. y que ha sido el paso de millones rumbo al norte, se enteró esta semana que no tiene silla en esa mesa. Las reuniones, que arrancaron en Riad, Arabia Saudí, el 18 de febrero de 2025, dejaron a la presidenta Claudia Sheinbaum con cara de “¿qué está pasando aquí?” y al resto del mundo preguntándose: ¿es esto el preludio de un nuevo muro, físico o político, que cambiará todo?

¿De qué están hablando a nuestras espaldas?

La noticia saltó como un trueno el 24 de febrero, cuando Reuters y AP confirmaron que el enviado especial de Trump, Keith Kellogg, y el ruso Sergei Lavrov estaban discutiendo no solo la paz en Ucrania, sino también cómo manejar los flujos de migrantes que afectan a ambos países.

¿Qué tiene que ver México? Mucho. EE.UU. lleva meses culpando a México por no frenar a los migrantes que cruzan su frontera sur, mientras Rusia ha sido señalada por usar la migración como arma política en Europa, como Polonia denunció en junio de 2024. Ahora, fuentes dicen que Trump propuso un “gran acuerdo” que incluye endurecer las fronteras globales, y Rusia ofreció su experiencia en “control migratorio” a cambio de favores en Ucrania. ¿El detalle explosivo? México no fue ni mencionado para participar, a pesar de ser el puente clave entre Centroamérica y el sueño americano.

Trump sube la apuesta: ¿Un muro más grande?

Desde que asumió el poder en enero de 2025, Donald Trump ha vuelto a su obsesión con la frontera. El 25 de enero, firmó una orden ejecutiva para suspender entradas ilegales por el sur, y el 13 de febrero amenazó con aranceles del 25% a México si no frenaba a los migrantes y al fentanilo. Pero esta exclusión de México en las charlas con Rusia lleva las cosas a otro nivel.

El 24 de febrero, el Wall Street Journal filtró que Trump está considerando un nuevo muro, no solo de acero, sino de políticas: deportaciones masivas, un sistema de vigilancia satelital y presión a México para que actúe como “filtro” permanente. ¿Y si México no coopera? Los drones MQ-9 Reaper, que ya sobrevuelan Sinaloa según NYT el mismo día, podrían ser solo el comienzo de una intervención más directa. ¿Un muro invisible ya está en marcha?

Sheinbaum: ¿Traicionada o ignorada?

En México, la reacción es de furia contenida. Sheinbaum, en su mañanera del 25 de febrero, dijo: “No permitiremos que se tomen decisiones sobre nuestro país sin nosotros. Somos soberanos, no un patio trasero”. Pero las palabras suenan huecas frente a la realidad: el 3 de febrero, Trump le dio un ultimátum que llevó a México a desplegar 10 mil elementos de la Guardia Nacional al norte, y aún así, EE.UU. negocia con Rusia a espaldas de ella.

Marcelo Ebrard, secretario de Economía, intentó calmar las aguas el 24 de febrero, diciendo que están “en contacto” con Washington, pero la exclusión es un golpe duro. ¿Es esto una traición deliberada o solo un descuido arrogante de Trump, quien el 19 de febrero llamó a Zelensky “dictador” y parece no tener paciencia para aliados?

Rusia juega su carta: Migración como arma

¿Por qué Rusia está metida en esto? No es ningún secreto que Putin ha usado la migración para desestabilizar. En 2024, Polonia acusó a Moscú de enviar oleadas de migrantes a su frontera con Bielorrusia, y ahora parece ofrecer esa “táctica” a Trump. El 18 de febrero, Lavrov dijo en Riad que Rusia puede “ayudar” con estrategias de control fronterizo, según AP. ¿Qué gana? Quizás un guiño de EE.UU. para suavizar sanciones o dejarle más terreno en Ucrania. Pero para México, esto huele a peligro: si Rusia y EE.UU. acuerdan un modelo global de fronteras cerradas, México podría convertirse en el muro humano de Trump, obligado a detener a millones sin apoyo.

La frontera en jaque: ¿Qué sigue?

El impacto ya se siente. El 21 de febrero, posts en X reportaron un dron derribado en Sinaloa, y el 24 de febrero, Sheinbaum reforzó la frontera con más tropas. Pero si EE.UU. y Rusia cierran un trato, México podría enfrentar sanciones, aranceles o algo peor si no se alinea. Trump ya dijo el 23 de febrero en Truth Social: “México tiene que actuar, o pagará”. ¿Y el nuevo muro? No solo sería cemento: expertos dicen que podría incluir tecnología como satélites Starlink (¿otro favor a Musk?) y leyes que devuelvan a migrantes a México sin miramientos.

Europa y el mundo miran con miedo

Europa, que ha dado más de 70 mil millones de euros a Ucrania según el Instituto Kiel, también está furiosa por su exclusión de estas charlas. El 24 de febrero, Macron llamó a una cumbre en París para “no dejar que Trump y Putin decidan solos”. Pero México, atrapado entre dos titanes, siente el peso más cerca. ¿Es esto un nuevo orden mundial donde los pequeños son peones?

¿Traición o jugada maestra?

¿Traición o estrategia? Para muchos en México, esto es un puñal por la espalda: EE.UU. negocia con el “enemigo” Rusia y deja fuera a su vecino clave. Para otros, es Trump jugando duro para cumplir su promesa de “seguridad total” antes de las midterm de 2026. Sea como sea, el 25 de febrero de 2025 marca un día negro para México: su voz no cuenta, y un nuevo muro —literal o no— podría estar más cerca de lo que crees. ¿Qué hará Sheinbaum? ¿Qué harías tú si tu país fuera tratado como un cero a la izquierda? El debate está servido.