La variante BA.3.2, conocida popularmente como “Cigarra” (o “Cicada” en inglés), es una subvariante altamente mutada del linaje Ómicron que está ganando terreno en varios países.

Aunque su prevalencia actual sigue siendo baja, su detección en más de 23 países y en al menos 25 estados de Estados Unidos ha puesto en alerta a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU.
Según el informe más reciente del CDC publicado el 19 de marzo de 2026 en el Morbidity and Mortality Weekly Report, esta variante no muestra evidencia de causar enfermedad más grave ni de aumentar las hospitalizaciones o muertes. Sin embargo, sus numerosas mutaciones en la proteína spike la hacen más capaz de escapar parcialmente a la inmunidad generada por infecciones previas o por las vacunas actuales.
Origen y características genéticas de la variante “Cigarra”
La BA.3.2 fue detectada por primera vez el 22 de noviembre de 2024 en una muestra respiratoria de un niño de 5 años en Sudáfrica. Permaneció en niveles muy bajos durante meses (de ahí su apodo “Cigarra”, porque emerge de repente después de un largo periodo “subterráneo”), y comenzó a detectarse con mayor frecuencia a partir de septiembre de 2025.
Lo que más llama la atención de los científicos es su alto número de mutaciones: presenta entre 70 y 75 sustituciones y deleciones en la proteína spike en comparación con las variantes JN.1 y LP.8.1 (las que se usaron en las vacunas 2025-2026).
Incluye 20 cambios en el dominio de unión al receptor y 35 en el dominio N-terminal. Esto la convierte en una de las variantes más divergentes genéticamente de Ómicron en los últimos años.
Ya se han identificado dos sublinajes principales: BA.3.2.1 y BA.3.2.2.
¿Dónde se está expandiendo la variante Cigarra?
Hasta febrero de 2026 (datos más recientes disponibles del CDC):
- Se ha reportado en al menos 23 países en los cinco continentes.
- En Europa alcanzó hasta el 30 % de las secuencias en Dinamarca, Alemania y Países Bajos entre noviembre de 2025 y enero de 2026.
- En Estados Unidos: primera detección en junio de 2025 (en un viajero procedente de Países Bajos). La primera muestra clínica fue el 5 de enero de 2026. Hasta mediados de marzo de 2026 se ha detectado en:
- Muestras clínicas de 5 pacientes.
- 132 muestras de aguas residuales en 25 estados.
- Muestras de 4 viajeros internacionales.
- 3 muestras de aguas residuales de aviones.
Su prevalencia en EE.UU. sigue siendo baja (alrededor del 0,55 % de las secuencias analizadas), pero está en aumento sostenido.
Principales síntomas de la variante Cigarra (BA.3.2)
Hasta ahora, los expertos coinciden en que los síntomas no son nuevos ni más graves que los causados por otras variantes Ómicron recientes. La mayoría de las infecciones son leves o moderadas, y muchas personas presentan cuadros similares a un resfriado fuerte o una gripe.
Los síntomas más reportados son:
- Dolor de garganta intenso (uno de los más frecuentes).
- Tos (seca o con flemas).
- Fiebre o escalofríos.
- Congestión nasal o secreción nasal.
- Fatiga o cansancio extremo.
- Dolor de cabeza.
- Dolores musculares o corporales.
- Estornudos.
- Pérdida parcial de olfato o gusto (menos común que en variantes anteriores).
- Síntomas gastrointestinales: náuseas, diarrea o vómitos (en algunos casos).
- En casos más sintomáticos: dificultad para respirar o sensación de falta de aire.
Datos interesantes: algunos estudios preliminares (incluyendo análisis de Nueva York) sugieren que esta variante podría infectar con mayor facilidad a niños entre 3 y 15 años, aunque no causa enfermedad más grave en ellos.
¿Es más contagiosa o peligrosa?
- Contagiosidad: sus mutaciones en la proteína spike le permiten escapar parcialmente a la inmunidad, por lo que podría propagarse más fácilmente en poblaciones con alta inmunidad previa.
- Gravedad: no hay evidencia de que provoque más hospitalizaciones, complicaciones graves ni mayor letalidad. Los pocos casos hospitalizados reportados en EE.UU. fueron en personas con comorbilidades.
- Vacunas: las vacunas actuales siguen protegiendo bien contra enfermedad grave y hospitalización, pero ofrecen menor protección contra la infección leve o moderada. Las autoridades no han recomendado cambios en la formulación de las vacunas por ahora.
¿Qué están haciendo las autoridades?
La OMS la clasifica como “variante en seguimiento” (variant under monitoring) desde diciembre de 2025. El CDC la monitorea activamente mediante vigilancia genómica, aguas residuales y el programa de viajeros. No se han implementado medidas especiales ni restricciones, pero se insiste en mantener la vigilancia.
Recomendaciones prácticas
Aunque el riesgo general sigue siendo bajo, las autoridades recomiendan:
- Mantener al día la vacunación (incluyendo la dosis de refuerzo 2025-2026).
- Hacerse una prueba de COVID-19 ante síntomas respiratorios.
- Aislarse si das positivo.
- Ventilar bien los espacios cerrados y usar mascarilla en entornos de alto riesgo si eres vulnerable.
- Lavarse las manos con frecuencia.
La variante Cigarra es un recordatorio de que el virus sigue evolucionando, pero por ahora no representa una amenaza mayor que las variantes anteriores. La mejor protección sigue siendo la vacunación actualizada, la ventilación y la detección temprana.
