Gérard Depardieu acusado por decenas: ¿Qué oculta tras las denuncias que lo hunden?

Gérard Depardieu, el coloso del cine francés, está hoy bajo un reflector que no ilumina sus glorias pasadas, sino un escándalo que podría tumbarlo todo. Más de 20 mujeres lo señalan con el dedo, acusándolo de agresiones sexuales, acoso y hasta violación, y este 24 de marzo de 2025, el actor de 76 años enfrenta su primer juicio en París por dos de estos casos.

Desde el set de una película hasta su propia casa, las denuncias pintan a un hombre que, para muchos, pasó de ícono a villano. ¿Es este el ocaso de una leyenda? ¿O logrará salir indemne como lo ha hecho antes? A continuación, desentrañamos las acusaciones, el juicio que sacude Francia y el debate que divide al mundo: ¿justicia o linchamiento?

Un juicio que pone a Francia en jaque

El lunes 24 de marzo de 2025, Depardieu llegó al Tribunal Penal de París para enfrentar cargos por agredir sexualmente a dos mujeres en el rodaje de Les Volets Verts (The Green Shutters) en 2021. Un caso emblemático: una decoradora de 54 años y una asistente de dirección de 34 lo acusan de haberlas manoseado y hacerles comentarios subidos de tono, atrapándolas entre sus piernas en un set lleno de testigos.

La fiscalía dice que usó “violencia, coerción, sorpresa o amenaza”, y si lo condenan, podría enfrentar hasta cinco años de cárcel y una multa de 75,000 euros. Él lo niega todo: “Nunca he abusado de una mujer”, escribió en una carta abierta en Le Figaro en 2023, pero las voces en su contra no callan.

Una salud tambaleante bajo presión

El juicio, originalmente programado para octubre de 2024, se pospuso cinco meses porque Depardieu, con bypass cuádruple y diabetes, alegó no estar en condiciones de asistir.

Un gigante frágil: este lunes, se espera que esté presente, pero con sesiones limitadas a seis horas diarias y descansos frecuentes, según su abogado Jérémie Assous. ¿Es una estrategia para ganar simpatía o una necesidad real? Sea como sea, el foco no está solo en su salud, sino en las acusaciones que lo persiguen como sombras.

Más de dos décadas de señalamientos

El caso de Les Volets Verts es solo la punta del iceberg. Más de 20 mujeres han alzado la voz contra Depardieu desde 2018, cuando la actriz Charlotte Arnould lo acusó de violarla dos veces en su casa en París. Ese caso, aún en curso, desató una avalancha: en abril de 2023, Mediapart publicó testimonios de 13 mujeres que lo señalan por acoso y agresiones en sets de filmación entre 2004 y 2022.

Un patrón inquietante: desde gritos obscenos hasta manos en lugares no consentidos, las historias se repiten. Otra denuncia, de una mujer que alega un ataque en 2014 durante el rodaje de Le Magicien et les Siamois, también ronda los tribunales, aunque muchas han caído por prescripción.

Charlotte Arnould: la chispa que no se apaga

El caso de Arnould es el más grave. Violación en su casa: la actriz, entonces de 22 años, dice que Depardieu la atacó en agosto de 2018 tras invitarla a su domicilio bajo el pretexto de ayudarla con su carrera.

En agosto de 2024, la fiscalía parisina pidió que este caso también vaya a juicio, y aunque avanza lento, ha puesto a Depardieu bajo investigación formal desde 2020. Él contraataca: asegura que todo fue consensuado y que las acusaciones son un intento de extorsión, pero el daño a su imagen ya está hecho.

¿Un intocable en caída libre?

Depardieu no es solo un actor; es un símbolo. Con más de 200 películas, dos Óscar (The French Connection, Cyrano de Bergerac) y una carrera que lo llevó de hijo de un herrero a estrella global, su caída sacude a Francia. Apoyo polémico: en diciembre de 2023, el presidente Emmanuel Macron lo llamó “un actor inmenso que enorgullece a Francia”, desatando críticas de feministas y actrices como Léa Seydoux, quien tachó sus palabras de “locas”.

Ese mismo mes, 56 figuras del cine firmaron una carta defendiendo su “arte”, pero el público no olvida las imágenes de un documental de France 2 donde se le ve haciendo gestos y comentarios vulgares en un viaje a Corea del Norte en 2018.

El eco del #MeToo francés

Este juicio no es solo sobre Depardieu; es un espejo para Francia. El país, lento en abrazar el #MeToo, enfrenta ahora un ajuste de cuentas con casos como el de Dominique Pelicot y este, que cuestionan cómo ha protegido a sus poderosos. ¿Culpable o víctima?: mientras algunos lo ven como blanco de un linchamiento mediático, otros dicen que su fama lo blindó demasiado tiempo. La verdad saldrá —o no— en estos días en París.

Otros escándalos que lo persiguen

Las acusaciones sexuales no son su único problema. Fraude fiscal: en febrero de 2025, autoridades francesas y belgas allanaron propiedades suyas por sospechas de evasión de impuestos, alegando que fingió vivir en Bélgica para evitar tributar en Francia. Y en mayo de 2024, agredió a un paparazzi: Rino Barillari, “el rey” de los fotógrafos, lo denunció tras un altercado en Harry’s Bar en Roma, diciendo que Depardieu lo golpeó tras ser fotografiado con su pareja. Un hombre en caos: cada titular suma peso a una imagen que se desmorona.

Qué podría pasar ahora

Si lo condenan esta semana, cárcel y ostracismo serían el golpe final a una carrera ya tambaleante. Si lo absuelven, el caso Arnould y otros pendientes podrían mantenerlo en la mira.

Su salud limita: a los 76 años, con un corazón frágil y diabetes, el estrés de los tribunales podría ser letal antes que cualquier sentencia. Los próximos días decidirán si Depardieu sigue siendo el titán intocable o si, por fin, el telón cae sobre su reinado.

Un legado en juego

Más allá del veredicto, su mito se resquebraja. Las generaciones que lo vieron como Jean Valjean o Cyrano ahora dudan entre la nostalgia y la decepción. Francia, y el mundo, miran este juicio como un termómetro: ¿habrá justicia para las víctimas o protección para los intocables? ¿Tú qué crees?

Un final que nadie esperaba

Gérard Depardieu enfrenta hoy más que un juez; enfrenta su pasado, su país y su propio mito. ¿Héroe o villano?: las acusaciones lo tienen contra las cuerdas, y este 24 de marzo de 2025 podría ser el día que marque su fin o su redención. Mientras el tribunal delibera, una pregunta queda en el aire: ¿puede un gigante caer tan bajo y levantarse? La respuesta está a horas de distancia, pero el eco de estas denuncias ya resuena más fuerte que cualquiera de sus películas.