Alerta roja OPS por fiebre amarilla en Sudamérica

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha declarado una alerta epidemiológica continental por un brote creciente de fiebre amarilla en Sudamérica. Según el Boletín Epidemiológico publicado el 13 de marzo de 2026, en las primeras 7 semanas del año ya se registraron 34 casos confirmados y 15 muertes en cuatro países: Bolivia, Colombia, Perú y Venezuela.

Esta cifra convierte al 2026 en uno de los inicios de año más preocupantes en las últimas décadas para esta enfermedad viral transmitida por mosquitos.

Los datos oficiales del boletín de la OPS

El reporte del 13 de marzo detalla que los 34 casos confirmados se distribuyen principalmente entre Bolivia, Colombia, Perú y Venezuela. De las 15 muertes reportadas, la mayoría ocurrieron en personas no vacunadas o con vacunación incompleta.

Lo más preocupante, según la OPS, es que la transmisión ya no se limita a las zonas selváticas de la Amazonía. El virus se está expandiendo hacia áreas urbanas y periurbanas que hasta ahora no registraban casos con regularidad. Esta expansión aumenta significativamente el riesgo de brotes mayores, ya que en las ciudades la densidad poblacional y la presencia del mosquito Aedes facilitan una propagación más rápida.

Por qué la OPS elevó la alerta a nivel continental

La declaración de alerta epidemiológica continental del 13 de marzo responde a tres factores clave identificados en el boletín:

  • Aumento sostenido de casos en las primeras 7 semanas del año.
  • Confirmación de transmisión en nuevos municipios fuera de la Amazonía.
  • Bajos niveles de cobertura de vacunación en varias regiones afectadas.

La fiebre amarilla es una enfermedad grave que puede causar daño hepático, renal y hemorragias internas. Aunque existe una vacuna altamente efectiva (una sola dosis otorga protección de por vida en la gran mayoría de las personas), la OPS advierte que la inmunidad insuficiente en ciertas poblaciones está permitiendo que el virus avance.

Riesgo de expansión urbana

Históricamente, la fiebre amarilla en Sudamérica se ha mantenido principalmente en ciclos selváticos (transmitida por mosquitos Haemagogus y Sabethes en zonas boscosas). Sin embargo, el boletín de la OPS confirma que ahora se están detectando casos en entornos urbanos donde el mosquito Aedes aegypti —el mismo que transmite dengue, zika y chikungunya— está presente.

Esta transición de ciclo selvático a urbano es la que más preocupa a las autoridades sanitarias, ya que podría generar brotes explosivos similares a los vistos con el dengue en años anteriores.

Recomendaciones de la OPS a los países y a la población

La organización ha pedido a los gobiernos de la región:

  • Intensificar las campañas de vacunación en zonas de riesgo.
  • Fortalecer la vigilancia epidemiológica y el diagnóstico temprano.
  • Implementar medidas de control vectorial (eliminación de criaderos de mosquitos).

Para las personas que viven o viajan a las zonas afectadas, la OPS recomienda:

  • Vacunarse al menos 10 días antes de viajar a áreas de riesgo.
  • Usar repelentes, ropa de manga larga y mosquiteros.
  • Consultar inmediatamente al médico ante síntomas como fiebre alta, dolor de cabeza intenso, náuseas, vómitos o ictericia (color amarillento en piel y ojos).

Un llamado urgente a la acción

Con solo 7 semanas transcurridas en 2026 y ya 34 casos y 15 muertes confirmadas, la OPS ha dejado claro que la fiebre amarilla representa una amenaza real y creciente para la salud pública en Sudamérica. La alerta continental busca precisamente evitar que la situación escale a niveles que pongan en riesgo a millones de personas.

La vacuna sigue siendo la herramienta más poderosa de prevención. Las autoridades sanitarias insisten: quien no esté vacunado y viva o viaje a zonas de riesgo debe hacerlo cuanto antes.

Fuente oficial: Boletín Epidemiológico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), 13 de marzo de 2026.