A partir de los 40 años, algunos problemas de salud comienzan a ser más frecuentes y ciertos factores de riesgo pueden cambiar sin producir síntomas. Por eso, mantener determinados controles médicos puede ayudar a detectar alteraciones antes de que causen problemas mayores.

Esto no significa que todas las mujeres necesiten exactamente las mismas pruebas ni con la misma frecuencia. Los antecedentes familiares, el peso, los hábitos, los medicamentos y otros factores pueden modificar las recomendaciones. Sin embargo, existen algunos controles que merece la pena tener presentes después de los 40.
1. Mamografía para detectar el cáncer de mama
La mamografía es uno de los controles más importantes a partir de los 40 años.
La recomendación actual del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF) es realizar una mamografía cada dos años entre los 40 y los 74 años en mujeres con riesgo promedio.
La importancia de este control está en que el cáncer de mama puede desarrollarse sin producir síntomas evidentes durante sus primeras etapas. La mamografía permite detectar algunas lesiones antes de que puedan ser palpables.
Las mujeres con antecedentes familiares importantes, determinadas alteraciones genéticas o antecedentes personales de cáncer de mama pueden necesitar un esquema diferente y, en algunos casos, comenzar controles antes.
2. Control de la presión arterial
La presión arterial alta puede avanzar durante años sin provocar síntomas. Por eso, esperar a tener dolor de cabeza, mareos u otras molestias para revisarla no es una buena estrategia.
Después de los 40 años, medir la presión arterial al menos una vez al año es una referencia razonable para las personas sin hipertensión conocida, según las recomendaciones de la USPSTF.
Una medición elevada no significa necesariamente que una persona tenga hipertensión. Cuando aparecen valores anormales, normalmente es necesario repetir las mediciones y, en determinadas circunstancias, comprobarlas fuera del consultorio mediante mediciones domiciliarias o monitoreo ambulatorio.
Detectar y controlar la hipertensión es importante porque la presión elevada aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y enfermedad renal.
3. Análisis de colesterol y riesgo cardiovascular
Después de los 40, también merece especial atención el perfil de colesterol, especialmente el colesterol LDL.
El colesterol elevado puede no producir ningún síntoma, pero contribuye al desarrollo de aterosclerosis y aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Un análisis de sangre permite conocer los niveles de colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos. Estos resultados no deben interpretarse de manera aislada: el médico puede combinarlos con otros factores como la edad, presión arterial, diabetes, tabaquismo y antecedentes familiares para estimar el riesgo cardiovascular.
En determinadas mujeres de 40 años o más que presentan factores de riesgo, este cálculo puede ser especialmente importante para decidir si son necesarias intervenciones específicas.
4. Control de glucosa y diabetes
La diabetes tipo 2 puede desarrollarse durante años sin síntomas claros. Una persona puede tener niveles elevados de glucosa o encontrarse en una etapa de prediabetes sin saberlo.
La USPSTF recomienda realizar pruebas para detectar prediabetes y diabetes tipo 2 entre los 35 y los 70 años en adultos con sobrepeso u obesidad.
Las pruebas pueden incluir glucosa en ayunas, hemoglobina glucosilada (HbA1c) o una prueba de tolerancia oral a la glucosa.
Este control adquiere todavía más importancia cuando existen otros factores de riesgo, como antecedentes familiares de diabetes, antecedentes de diabetes gestacional, síndrome de ovario poliquístico o determinados factores relacionados con el estilo de vida.
Detectar la prediabetes también ofrece una oportunidad para intervenir antes de que aparezca diabetes tipo 2.
5. Prueba para detectar cáncer colorrectal
Este es un control que muchas mujeres pasan por alto porque suele asociarse principalmente con los hombres. Sin embargo, el cáncer colorrectal también afecta a las mujeres y el riesgo aumenta con la edad.
Para las personas con riesgo promedio y sin síntomas, la USPSTF recomienda comenzar el cribado a los 45 años.
Existen diferentes alternativas. Una de ellas es el análisis de sangre oculta en heces o prueba inmunoquímica fecal (FIT), que puede realizarse anualmente. También existen pruebas de ADN en heces y procedimientos como la colonoscopia, que se realizan con diferentes intervalos.
La elección depende de los antecedentes personales y familiares, las características de cada prueba y la valoración médica.
Si existen antecedentes familiares importantes de cáncer colorrectal, pólipos, enfermedad inflamatoria intestinal u otros factores de riesgo, el calendario puede ser diferente y puede ser necesario comenzar antes.
No todos los controles empiezan exactamente a los 40
Cumplir 40 años no significa que haya que hacerse una enorme lista de análisis y estudios cada año.
Algunos controles, como la presión arterial, la evaluación del riesgo cardiovascular y la vigilancia de determinados factores metabólicos, pueden ser relevantes desde antes de los 40. Otros tienen edades de inicio concretas: por ejemplo, la mamografía comienza a recomendarse de forma rutinaria a los 40 años para mujeres con riesgo promedio según la USPSTF, mientras que el cribado de cáncer colorrectal comienza a los 45.
También hay pruebas que no se recomiendan de manera rutinaria simplemente por tener más de 40 años. Por ejemplo, la densitometría ósea para detectar osteoporosis se recomienda generalmente a partir de los 65 años en mujeres, mientras que antes de esa edad se considera en mujeres posmenopáusicas que presentan factores que aumentan el riesgo de fracturas.
Por eso, más que hacerse todas las pruebas posibles, lo importante es mantener un seguimiento médico periódico y adaptar los controles a la edad, los antecedentes y los factores de riesgo de cada mujer.
Fuentes científicas
- U.S. Preventive Services Task Force. Breast Cancer: Screening. Recomendación actualizada en 2024.
- U.S. Preventive Services Task Force. Hypertension in Adults: Screening. Recomendaciones sobre detección de hipertensión arterial.
- U.S. Preventive Services Task Force. Statin Use for the Primary Prevention of Cardiovascular Disease in Adults. Recomendaciones sobre factores de riesgo cardiovascular en adultos de 40 a 75 años.
- U.S. Preventive Services Task Force. Prediabetes and Type 2 Diabetes: Screening. Recomendaciones sobre detección de prediabetes y diabetes tipo 2.
- U.S. Preventive Services Task Force. Colorectal Cancer: Screening. Recomendación de iniciar el cribado a los 45 años en adultos con riesgo promedio.
- U.S. Preventive Services Task Force. Osteoporosis to Prevent Fractures: Screening. Recomendaciones sobre densitometría y evaluación del riesgo de osteoporosis.
