• Diseñamos un fármaco innovador que puede llegar al interior del ojo para frenar el crecimiento patológico de vasos sanguíneos en la retina, afirma Juan Pablo Robles, investigador del Instituto de Neurobiología de la UNAM.

Un equipo científico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) está desarrollando gotas oftálmicas basadas en la vasoinhibina, una molécula natural del cuerpo humano, para tratar la retinopatía diabética, una de las complicaciones más graves de la diabetes mellitus que causa pérdida de la visión.
El investigador del Instituto de Neurobiología (INB) de la UNAM, Juan Pablo Robles, explicó que contar con un medicamento accesible y no invasivo sería de suma importancia, ya que los tratamientos actuales consisten en inyecciones intraoculares repetidas, que son costosas y a menudo no logran detener el avance de la enfermedad.
La retinopatía diabética es un padecimiento crónico y progresivo que daña la retina, el tejido sensible a la luz ubicado en el interior del ojo. En México afecta a millones de personas y es la principal causa de pérdida visual en adultos jóvenes y en edad laboral, con un impacto significativo en su calidad de vida, autonomía y en los costos para el sistema de salud.
Más de 30 años de investigación en vasoinhibina
Desde hace más de tres décadas, en el Laboratorio de Endocrinología Molecular del INB, ubicado en Juriquilla, Querétaro —bajo la dirección de la científica Carmen Clapp—, se estudia el papel de la vasoinhibina en los vasos sanguíneos.
Aunque estos vasos son esenciales para llevar oxígeno y nutrientes a los tejidos, su crecimiento descontrolado contribuye al avance de la retinopatía diabética, la degeneración macular y otras enfermedades.
Uno de los principales retos era el tamaño y la complejidad de la vasoinhibina. Sin embargo, el equipo descubrió recientemente que su actividad biológica se concentra en solo tres de sus 123 aminoácidos. Este hallazgo permitió diseñar un nuevo fármaco y formularlo en gotas oftálmicas.
Según Robles, estas gotas tienen la capacidad de bloquear la angiogénesis (crecimiento de nuevos vasos sanguíneos) generada por el VEGF (factor de crecimiento endotelial vascular), que es el principal objetivo de las terapias actuales. Además, inhiben otras moléculas angiogénicas, por lo que podrían ofrecer un tratamiento más integral y efectivo.
Hacia estudios clínicos y una terapia no invasiva
El equipo trabaja actualmente en el desarrollo de esta tecnología con el objetivo de llevarla a estudios clínicos en humanos y convertirla en una alternativa terapéutica no invasiva para enfermedades de la retina.
A principios de 2026, el grupo publicó en la revista Journal of Biological Chemistry (con Magdalena Zamora como primera autora) resultados clave sobre el mecanismo de acción de la molécula a nivel celular. El artículo recibió un reconocimiento especial de los editores por su relevancia e impacto en el campo.
Innovación traslacional mexicana con impacto global
Este proyecto es un claro ejemplo de innovación traslacional realizada en México: tomar hallazgos de ciencia básica generados en una universidad pública y convertirlos en una posible terapia con potencial impacto mundial. “Demuestra que México puede innovar en biomedicina de frontera con sólidos cimientos científicos”, señaló Robles.
